¿Se puede comer gelatina en la dieta de la luna?

Si te estás haciendo la pregunta, si se puede comer gelatina durante la dieta de la luna, definitivamente, necesitas mucha información respecto a este régimen alimenticio para adelgazar.

Lo primero que debes saber, es que tienes que prepararte de manera seria y responsable para afrontar este reto.

La dieta de la luna es un régimen, que si bien es beneficioso para tu organismo, también conlleva esfuerzo, concentración, fuerte voluntad y demanda mucha perseverancia por parte de quien la aplica.

Si tienes alguna condición de salud crónica como la diabetes, problemas coronarios, renales o hipertensión, no debes hacer esta dieta.

Tampoco está recomendada para aquellas mujeres en estado de gravidez o lactancia, ni para personas que se encuentran atravesando por un virus gripal o alergia estacional, tampoco para quienes están por debajo de su peso ideal o son menores de edad.

Si te encuentras fuera de estos grupos y tienes un organismo saludable, pero deseas bajar de peso o desechar las impurezas de tu cuerpo, la dieta de la luna es ideal para ti.

Antes de comenzar, te recomiendo que anotes claramente tu peso y medidas, a fin de poder compararlo con los resultados finales, luego de la dieta de mantenimiento.

También sería muy beneficioso que calcularas el índice de grasa corporal que posees (IMC) y conocer qué tan excedido de peso estás. Para calcular el IMC, existen fórmulas que te ofrecen resultados precisos, que puedes encontrar en la web e incluso en tutoriales de you tube.

Lo que se quiere con esto, es que cumplas correctamente tanto con la dieta líquida, que se realiza en la fase de inicio, como con la dieta semiblanda de la parte final.

En condiciones normales, personas que han realizado de modo estricto la dieta de la luna, acompañada de ejercicios físicos y una actitud positiva, han logrado bajar hasta tres kilos y medio de peso.

Pero veamos la manera en que se desarrolla esta dieta de la luna y los alimentos permitidos y los prohibidos para cada etapa de la misma.

Como ya debes saber, la dieta se inicia en Luna Nueva y Luna Llena, iniciando justo una hora antes del cambio de fase de la luna y haciendo ayuno las siguientes 26 horas, para lograr bajar la mayor cantidad de kilos posible.

El ayuno de esta fase inicial, quiere decir que solamente podrás ingerir líquidos no endulzados, es decir, que no puedes agregar azúcar, miel, jarabe o ningún tipo de aditivos químicos o edulcorantes. Tampoco puedes consumir derivados lácteo, ni siquiera descremados.

Es recomendable el consumo de, al menos, dos litros de agua y además podrás tomar infusiones, té, café, mate, agua saborizada, repito: sin endulzar.

Otro líquido que puedes tomar durante esta fase, es los zumos o jugos de frutas, pero colados, para evitar el consumo de fibras o pulpa.

Si se te hace muy difícil dejar los alimentos salados, puedes consumir caldos o consomés hechos en casa de forma natural (no empaquetados) y sin grasa, completamente colados.

Debes tomar en cuenta la importancia de esta fase y del cumplimiento del ayuno al pie de la letra, pues de lo contrario, no vas a obtener los resultados esperados.

Ten paciencia, que luego, al cambiar la fase de la luna, también cambiará ligeramente el tipo de régimen y podrás consumir otros alimentos.

Una vez que han pasado las 26 hora de ayuno estricto, te sentirás más ligero y tu organismo estará desintoxicado, pues los cambios de la fase lunar ejercen influencia en nosotros y nuestro cuerpo.

Llega la luna en curto menguante y en cuarto creciente, momento que debemos aprovechar para hacer una dieta de mantenimiento que nos garantice que mantendremos el peso perdido durante el ayuno.

Comenzamos entonces con el medioayuno o dieta semiblanda, con la cual, iremos poco a poco, adecuando nuestro organismo a la normalidad, pero sin hacer cambios bruscos en la alimentación, a fin de permitir que nuestro metabolismo se equilibre.

Para lograr esto, debemos sumar ciertos alimentos blandos, a todos los líquidos que tomamos en la etapa inicial de la dieta, los cuales se dividen en varios grupos, como:

• Gelatina de dieta. Prepárala de la forma tradicional, sin agregar azúcar o edulcorantes y en lugar de esto, puedes adicionarles pedacitos de frutas.
• Frutas. Busca la manera de comer frutas ricas en fibra como manzanas, duraznos o naranjas. Con ellas te sentirás satisfecho, pero no estarás sumando muchas calorías a tu alimentación.
• Ensaladas de hojas verdes. Son ricas en fibra, vitaminas y minerales. Están compuestas por berro, espinacas, apio o célery, cilantro, entre otras.
• Yogurt descremado. También puedes tomar una taza de leche ciento por ciento desnatada.

Escoge uno de estos grupos y divídelos en cinco porciones pequeñas, para distribuirlo en desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena.

Es importante que tomes en cuenta, que la dieta de mantenimiento de cuarto menguante y cuarto creciente, no puede exceder las 26 horas reglamentarias.